Como limpiar azulejos

Cómo limpiar azulejos de manera eficaz

Aprende cómo limpiar azulejos de manera eficaz y mantener su brillo con técnicas, productos y consejos útiles. Elimina manchas, previene el moho y disfruta de azulejos relucientes en baños, cocinas y exteriores.

Empecemos por reconocer esto: a nadie, absolutamente a nadie, le gusta pasarse una mañana de domingo limpiando los azulejos de la casa, ya sea los de la cocina o los del cuarto de baño. Sin embargo, el uso habitual de la estancia en cuestión hacen que tengamos que emplear bayetas y esponjas al menos una vez a la semana.

Por suerte, hay productos específicos —incluso naturales— que nos permitirán ser más eficaces en este cometido, lo que nos dará un par de horas más para dedicar este tiempo en otras cuestiones.

¿Qué necesitamos para limpiar los azulejos?

Algo que quizás te sorprenda es la cantidad de productos naturales que podemos utilizar para la limpieza de la casa. ¡No todo tiene que ser costosos productos químicos de marca!

Vinagre

El vinagre blanco es un limpiador multiusos ideal para muchas superficies, entre ellas los azulejos.

Necesitarás:
– El vinagre
– Una bayeta
– Un estropajo
– Un paño seco

1. Moja la bayeta en agua, escúrrela y echa un generoso chorro de vinagre en la misma.
2. Frota todos los azulejos con fuerza. Si hay manchas difíciles de quitar, utiliza la parte verde del estropajo para esas zonas.
3. Si hay zonas difíciles de acceder, utiliza un cepillo de dientes viejo que te permita frotar rincones y esquinas.
4. Con la bayeta bien aclarada en agua, dale un repaso a todas las zonas que has limpiado para retirar cualquier rastro de vinagre.
5. Con un paño seco, seca toda la superficie.

Bicarbonato

El bicarbonato es otro de esos productos naturales básicos en la limpieza del hogar. Además de ser económico y muy eficaz, es un producto natural, ecológico e inodoro.

Necesitarás:
– Bicarbonato
– Jabón líquido
– Agua oxigenada
– Una botella con spray

1. Mezcla en la botella media taza de bicarbonato, un cuarto de taza de agua oxigenada, una cucharada de jabón líquido y un poco de agua.
2. Pulveriza los azulejos y las juntas con la mezcla y deja que actúe durante 15 minutos.
3. Si hay manchas de moho, frota esas zonas con una esponja o un estropajo
4. Repasa toda la superficie con una bayeta mojada para eliminar todos los restos de la mezcla.
5. Seca la superficie con un paño seco. O los que hagan falta.

Bicarbonato y vinagre… ¡fusión!

Si por separado ya son efectivos, juntos en la misma mezcla ¡son imparables! Necesitarás:
– Vinagre
– Bicarbonato
– Un recipiente abierto
– Una bayeta
– Un paño seco

1. Mezcla por partes iguales el bicarbonato y el vinagre en un recipiente abierto. Es importante que tengas en cuenta esto ya que estos dos productos juntos reaccionan químicamente, generando vapores, los cuales podrían hacer explotar una botella cerrada.
2. Aplica la mezcla cuidadosamente con una bayeta por toda la superficie.
3. Deja que actúe durante 10 o 15 minutos.
4. Aclara bien la bayeta y utilízala húmeda, para retirar toda la mezcla.
5. Seca bien la superficie con el paño.

Vapor de agua

Ya sea el vapor de una olla puesta a hervir o el generado por la ducha de todas las mañanas, éste te facilitará la limpieza de cualquier tipo de azulejo. Pasa un paño humedecido con vinagre por los azulejos y quedarán como nuevos.

Los azulejos de la cocina

Si cocinas frecuentemente, esta es una de las estancias que más se usa y que más suciedad acumula. Por suerte, casi todas las paredes están recubiertas de azulejos, y eso facilita mucho su limpieza. Sigue estos consejos prácticos y verás cómo tienes tu cocina como nueva.

Lo más aconsejable para evitar la sociedad acumulada es, sin más, evitar que se acumule. Dales una pasada diaria a las zonas más sensibles —las que se manchan y salpican al cocinar— y así te ahorrarás trabajo en un futuro.

Despeja el camino

Retira cualquier elemento que haya sobre la encimera o colgado de las paredes. Así podremos limpiar de forma cómoda y rápida.

Barre con todo

Pasa la escoba por el suelo y elimina el polvo, migas o cualquier cosa que haya acabado en el mismo. Así, si se derrama agua no ensuciaremos de más.

Apunta al cielo

Todo lo que sube tiene que caer, y esto incluye cualquier tipo de solución de limpieza que utilicemos. Empieza por los azulejos superiores y luego pasa a los inferiores, así te ahorrarás algo de trabajo.

A falta de Vaporeta…

Como consecuencia estándar de la cocina diaria, la zona donde más se acumula la suciedad y la grasa es junto a los fogones. Antes de agarrar el paño, llena una olla de agua y ponla a hervir. El vapor ablandará la suciedad y te será mucho más fácil quitarla.

Repasa el suelo

Luego de la limpieza de los azulejos de la pared, ¡llega el turno a los del suelo!. Utiliza tu limpiasuelos favorito y asegúrate de limpiar de adentro hacia fuera.

Los azulejos del cuarto de baño

En los anteriores párrafos decíamos que la cocina es una de las estancias que más se ensucia, pero reconozcámoslo; a la hora de acumular porquería, no tiene nada que hacer contra el cuarto de baño.

A fin de cuentas, de cocinar siempre te puedes escapar con una app de comida a domicilio, ¿verdad?

De nuevo, lo más aconsejable es hacer un mantenimiento frecuente. Al igual que en la vida, lo mejor es quitar lo tóxico antes de que se asiente y solidifique.

Orden en la sala

Si hay algo que tienen en común todos los cuartos de baño, es la inmensa cantidad de objetos que acumulan. Cepillos de dientes, espumas de afeitar, cuchillas, maquillaje, geles, champús, pastillas de jabón…

Lo primero es meter todo esto en el armario más cercano, o si es necesario, sacarlo de la habitación mientras dure la limpieza.
Es más fácil limpiar así, ¿no crees?

¡La escoba te espera!

Utiliza la escoba para quitar vestigios de polvo y suciedad. Ya luego nos ocuparemos del fregado.

Golpea hacia abajo

Limpiar de abajo hacia arriba es, cuanto menos, contraproducente. Imagina limpiar los azulejos inferiores para que, cuando pulverices tu producto de limpieza en los de arriba, la suciedad empiece a disolverse y caer.

Abre las ventanas

Ciertos productos de limpieza de los ya mencionados, como el amoníaco, requieren de una ventilación adecuada para su uso. Son productos tóxicos y volátiles, y su uso en una habitación sin ventilar puede ser muy perjudicial para la salud.

Termina por el suelo

Utiliza tu lavasuelos favorito según las instrucciones del fabricante y friega y abrillanta bien el suelo. Recuerda: de dentro hacia fuera.

Si sigues estos consejos te podemos asegurar que los azulejos de tu hogar ¡estarán más que relucientes!

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